Le Carré: «Fue terriblemente duro escribir durante el Brexit y el auge de Trump»

Una vez anunciado el regreso en forma de novela del cerebral espía sobre el que John Le Carré ha venido volcando esa mezcla de conocimientos relacionados con lo que rodea al espionaje de más altos vuelos y pulsiones literarias, la promoción de la misma, que sale hoy en Inglaterra, es ya una constante. Se entiende así la entrevista que el autor ha concedido a la BBC, la cadena que ya ha llevado en dos ocasiones a Smiley a la pantalla en forma de serie televisiva, en la que ha manifestado que fue «terriblemente duro» escribir este libro, «Un legado de espías», al mismo tiempo que transcurrían el Brexit y el auge de Donald Trump.

«Me gusta pensar que Smiley estaba al tanto de la falta de objetivos a la que nos hemos entregado. Lo único que parece que podemos recibir es miedo», ha dicho el escritor, que refleja en su nuevo trabajo la pesadumbre con la que su homólogo en la ficción se siente «un extranjero en su propio país».

El libro sitúa la acción en el momento en que Peter Guillam, uno de los más afines colegas de Smiley, recibe una llamada de la jefatura de espionaje que en la actualidad comanda el Circus, que viene a ser el MI6 bajo el seudónimo que Le Carré, aficionado a los mismos desde el momento en que su verdadero nombre es David Cornwell, le brinda. El motivo: investigar tejemanejes turbios acaecidos durante la Guerra Fría contra la Unión Soviética.

A sus 85 años, Le Carré proyecta sobre Smiley el deseo de ver una Europa unificada, «grande, pacífica y democrática», que le sirviese como justificación moral propia para sus actos durante el conflicto que le enfrentó a los soviéticos.

Un farsante

De George Smiley, que tendrá trabajo por octava vez en una publicación firmada por el antiguo agente secreto británico, ha dicho su creador que cree que va morir «con un sueño intacto: el de saber que ha vivido con pasión su era, y sabiendo que sus modestas expectativas de felicidad pudieron cumplirse».

Habló también que su padre, un perpetuo farsante que vivió para engañar. Lo consiguió con todos al hacer creer al mundo que era un hombre rico cuando en realidad vivió arruinado, y con nada menos que la Stasi, a la que manejó a su antojo mientras trabajaba en la parte oriental de la Alemania dividida. «No deja de sorprenderme, incluso muerto», señaló mientras recordaba su sorpresa al descubrir que había .

«El legado de los espías» será la vuelta a la literatura de Smiley, ausente durante los últimos 25 años. Debutó en 1961 con «Llamada para un muerto», y vivió su momento álgido con la trilogía en la que se enfrenta a Karla, el jefe de espionaje soviético, que incluye «Calderero, sastre, soldado, espía», «El honorable colegial» y «La gente de Smiley».

Powered by WPeMatico

eBay