Si usas Chrome y quieres cambiar de navegador, Opera es quizás tu mejor opción

Si usas Google Chrome como la gran mayoría de los internautas, lo más probable es que te encuentres en una de dos situaciones: tienes un buen ordenador a mano y estás contento con el navegador; o, llevas algún tiempo sufriendo con el elevado consumo de recursos y en cómo esto enlentece tu ordenador y la navegación, y te roba un poco más cada día, las ganas de vivir.

Chrome es un gran navegador, pero como todas las cosas en el planeta tierra salvo los gatitos, no es perfecto. En mi caso llevo usando el navegador de Google prácticamente desde que existe, abandoné a Firefox por él, y por muchos años tuvimos una hermosa relación. Pero, desde hace un par de años ese amor se ha venido diluyendo. Luego de muchos intentos sin éxito por cambiar de navegador, finalmente he podido dar el salto sin extrañar nada de Chrome, y esto es casi todo culpa de Opera.

Hace poco escribí un artículo explicando cuál era la única característica de Chrome por la cual no cambiaba de navegador. Esa posibilidad de anclar la barra de tareas cualquier página o aplicación web, y luego ejecutarla como una ventana, no la llevan otros como el mismo Opera, ni Firefox, ni Safari, ni Edge, ni Vivaldi, por mencionar algunos.

Así que continuaba usando Chrome a pesar de los cada vez más frecuentes parpadeos en la pantalla y errores WebGL, cuelgues extraños, un consumo de recursos estratosferico que apenas me deja RAM (incluso teniendo 16 GB disponibles) y que me drena la batería del portátil como un súcubo.

¿Por qué Opera?

Opera

Opera es otra navegador que siempre me ha parecido excelente, pero por alguna razón u otra nunca fue lo suficientemente atractivo como para asegurarme como usuario a tiempo completo.

Una vez que el proyecto cambió de dirección y decidieron basarse en Chromium (no se me escapa la ironía) Opera parecía estar dando patadas de ahogado y vivir sus últimos días. Pero, para mi grata sorpresa y la de muchos, el navegador se encuentra pasando por uno de sus mejores momentos.

En los últimos años, y principalmente en los últimos meses han presentado una serie de características únicas, como la integración directa con plataformas de mensajería ultra populares como Messenger, WhatsApp y Telegram. También integran su propio VPN, un bloqueador de anuncios, un modo de ahorro de batería, carga instantánea de páginas y si usas Windows, está altamente optimizado en velocidad.

Con tantas cosas a favor, y con el sumamente atractivo hecho de que soporta todas las extensiones de Chrome (si no sabes como instalarlas, es muy fácil y lo explicamos aquí), es difícil pensar en una alternativa más completa para alguien que lleva tantos años casado con Chrome.

La vida con Opera

Opera Diseno

Por supuesto que todas las experiencias son distintas, y cada quien tiene necesidades diferentes, pero como usuaria de Chrome por muchos años, dependiente enormemente de cierta colección específica de extensiones y acostumbrada al navegador de Google casi tanto que como a mi propio cuerpo, he encontrato esta transición completamente indolora.

Las extensiones sin las que no puedo vivir tienen versión específica para Opera en su propia tienda, o simplemente las puedo descargar desde la Chrome Web Store. La sincronización de marcadores con otros dispositivos también me resulta indolora, pues Opera móvil también es un excelente navegador.

Importar datos y favoritos desde Chrome es algo que toma 4 segundos. En escencia no vas a encontrar mucha diferencia entre un navegador y otro. Después de todo es la navegación basada en pestañas de siempre. Pero del lado positivo, Opera te dará una sensación de novedad bastante agradable.

Opera tiene muchas características únicas que otros navegadores deberían envidiar. Y si eres un dependiente de Chrome y sus extensiones, aquí no las vas a extrañar.

En casa somos tres (dos humanos y un gato), tenemos cuatro ordenadores y los hemos mudado todos a Opera. El cambio ha sentado más que bien, y los ventiladores del procesador han dejado de sonar de pronto como poseídos por el demonio.

Opera Messenger Facebook Messenger dentro de Opera

La carga de páginas se siente un poco más rápida, aunque este ni siquiera es el punto. Es que todo funciona más fluído, ya no se me cuelgan las pestañas, ya no dejan de funcionar algunos complementos de pronto, nunca más he visto el insufrible aviso de error WebGL que me perseguía hasta en mis sueños.

El consumo de memoria es menor, eso sí, si vamos a ser honestos, sigue siendo bastante significativo, pero eso es un mal moderno. Lo que me importa es que no es tan extremo como en Chrome, y Windows no sufre de la misma manera por ello.

Además de esto Opera tiene muchos detalles propios que lo hacen, en mi opinión muy personal, un mejor navegador. Hasta es más bonito, algo subjetivo, claro está, pero con su página de inicio con bonitos fondos intercambiables y accesos a tus sitios favoritos; esa barra lateral con accesos a los mensajeros y además a las extensiones, historial, configuración y demás, la verdad es que se siente el esfuerzo y te mejora la experiencia a diario.

¿Por qué no otro navegador?

vivaldi

El mercado de navegadores está viviendo una época interesante. Hay vida más allá de Chrome y Firefox. Internet Explorer está muerto (amén), el Edge de Microsoft pinta bastante prometedor. Vivaldi ha hecho una gran entrada especialmente atrayendo a power users.

Hay otros proyectos interesantes y menos conocidos como Yandex, Maxthon, o Brave. Existen iniciativas más atrevidas y quizás raras como Colibri, un navegador que abandona las pestañas. Pero, al final del día, se trata de lo que más cómodo te haga sentir, y si en tu caso específico vienes de Chrome y has tenido algunos de los problemas que menciono, creo fervientemente que Opera es una de las mejores alternativas, sino la mejor.

Antes de intentar mudarme a Opera, lo intenté con Firefox, después de todo, también vive un buen momento, y para Mozilla acaban de sacar el mejor Firefox de la historia. Además de esto, me encantan los experimentos del Firefox Test Pilot y creo que hay mucho potencial para innovar ahí.

Sin embargo, si te quieres ir de Chrome a Firefox te vas a encontrar más carencias, como las extensiones. Especialmente si usas la última versión, con el asunto del multiproceso, hay muchos complementos que no se han actualizado y que no son compatibles. Firefox en móviles sigue sin gustarme, y he tenido algunos problemas con el renderizado de las páginas en Windows 10. Para mi es un no.

Fuera de Opera, Vivaldi sería quizás mi segunda opción, también soporta todas las extensiones de Chrome, y básicamente no existe un navegador con tantas opciones de personalización. Sin embargo, en mi experiencia, Opera tiene mejor rendimiento.

Al final del día, esto es solo una sugerencia desde la perspectiva de alguien que ha probado muchas aguas y al final se ha inclinado por una en particular, con buenos resultados. No puedes decir que no, si no lo has probado.

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