Rupi Kaur: «Me alegra que mi generación se exprese a través del arte, llámelo poesía o como quiera»

Rupi Kaur (Punjab, India, 1992) empezó a escribir casi como una forma de terapia. Aquella vía de escape del acoso que sufría en el colegio terminó convertida en una disciplina artística, a medio camino entre la poesía y el arte visual. Consciente del poder que en esta época tienen las redes sociales, la joven canadiense (emigró con su familia a Toronto cuando tenía cuatro años) se apropió de ellas y las convirtió en sus mejores armas.

En 2014, Kaur se autopublicó su primer poemario, titulado «milk and honey», y arrasó en ventas, por lo que apenas un año después fue rescatado, en una segunda edición, por Andrews McMeel Universal, una de las grandes editoriales estadounidenses. La jugada resultó casi perfecta cuando Instagram censuró una de las fotografías de Kaur, en la que aparecía sobre la cama y con los pantalones manchados de sangre menstrual. La aplicación rectificó y la imagen fue publicada de nuevo: había nacido una «instapoet».

La foto de Rupi Kaur que Instagram censuró
La foto de Rupi Kaur que Instagram censuró– ABC

A día de hoy, «Otras maneras de usar la boca» (así titulado en español en la colección Espasa Es Poesía) lleva vendidos más de un millón de ejemplares en todo el mundo y las lecturas públicas de su autora son siempre acontecimientos multitudinarios. Con motivo de su presencia en el festival «Barcelona Poesía», ABC charla con Rupi Kaur sobre feminismo, redes sociales, los nuevos poetas y el poder sanador de la escritura.

¿Cuándo y por qué empezó a escribir?

De niña era una gran lectora, pero no empecé a leer hasta el instituto. Tenía doce años, era muy introvertida y sufría «bullying» en el colegio, así que creo que necesitaba expresarme de otro modo. La escritura me ayudó a convertirme en la persona que quería ser.

¿Y qué significa para usted la poesía?

Mi poesía no consiste sólo en palabras. Me considero una artisa, no simplemente una poeta. Además de escribir, empecé a interesarme por el arte visual, necesitaba averiguar cómo mezclarlo con la poesía. Siempre he mezclado arte y palabras.

Pero, ¿en qué tipo de disciplina artística se encuentra más cómoda?

El dibujo fue mi primer amor. Llegué más tarde a la escritura y en el instituto dibujaba y escribía encima de las imágenes. En la universidad dejé de dibujar y me concentré en escribir. Y luego, volví al arte. Necesito las dos disciplinas. Las palabras son como «esto es lo que estoy pensando» y los dibujos o las fotografías que tomo son «esto es lo que veo en mi cabeza».

¿Por qué escogió Instagram y Tumblr para dar a conocer sus poemas? ¿Qué papel desempeñan las redes sociales en esta «nueva forma» de hacer poesía?

Como le he dicho, soy una artista y, hoy en día, las redes sociales son el patio de recreo de los artistas en esta era post-internet. Son el escenario para mostrar nuestro trabajo. Empecé a publicar imágenes y cuando la fotografía de mi menstruación se volvió viral me di cuenta de lo poderosas que son, como herramientas, las redes sociales. Aparentemente, el arte debe hacerte parar, hacerte pensar. Debe provocar una conversación, desafiar una idea y empujarte hacia nuevos ideales; y yo, como artista, puedo hacer eso y llegar a millones de personas gracias a las redes sociales.

¿Se considera una poeta feminista? Aunque antes debería preguntarle si es, o no, feminista.

Totalmente. Me considero feminista desde que tengo uso de razón. La gente que se ofende cuando dices que eres feminista no tiene ni idea de lo que significa el feminismo. He visto a tantas personas debatir: «No creo que deba llamarse poesía feminista porque es para todo el mundo». Mi postura, sin embargo, es que eso es la poesía feminista: algo para todos. Estamos incluyendo a todos y por eso es feminista, y es hermoso.

Usas sus poemas para hablar del trauma, el abuso, la pérdida, el amor…

En algunos países, las niñas son asesinadas al nacer o antes por el simple hecho de ser mujeres. Esa es la primera de nuestras batallas. En nuestra educación nos transmiten que debemos ser conservadoras, hacer lo que nos dicen… Conocemos la violencia sexual de cerca y, al mismo tiempo, nos dicen que el sexo no nos pertenece. Hay tantos problemas a los que una mujer debe enfrentarse… Yo sólo escribo sobre mí. Pero esa es también la historia de muchas de nosotras. Debemos desafiar a la sociedad, que nuestra voz se oiga. Y la poesía es sólo un camino para conseguirlo.

¿Es consciente del poder de su propio arte? Se lo pregunto porque la última vez que comprobé su perfil de Instagram tenía 1,2 millones de seguidores…

Es un regalo haber sido bendecida con un «dream team» de lectores y estoy agradecida por ello. Me alegro de que mi arte conecte con los lectores. Escribí sobre mi propia experiencia, estaba escribiendo para mí; escribí lo que necesitaba escribir y oír, eso es lo que lo hace poderoso. Y esa honestidad me ha llevado hasta donde estoy ahora.

¿Cómo definiría a toda esa nueva generación de «instapoets» y qué les diría a quienes aseguran que lo que usted hace no es poesía?

¿Qué es poesía? ¿Quién está capacitado para definirlo? ¿No deberíamos estar contentos con el hecho de que las redes sociales inspiren a la gente a moverse y crear, en lugar de quedarse estancada? Me alegra que mi generación se exprese a través del arte, llámelo poesía o como le plazca. Me alegra que seamos capaces de escribir libremente sobre lo que nos preocupa o nos asusta. Me alegra que luchemos con palabras. Esos son nuestros pensamientos. Usted puede considerar que es poesía o que no lo es. Pero nos ayuda a comprendernos mejor a nosotros mismos y también ayuda a otros a hacer frente a sus fantasmas.

Tiene sólo 24 años: ¿cómo ha cambiado el éxito su vida y la de su familia?

No mucho, ¡aparte de estar bastante ocupada! Me siento agradecida por todo lo que me ha pasado. Me doy cuenta de que tengo la suerte de ser una escritora a tiempo completo. Viajo más de lo que me gustaría, debo dedicar tiempo a mis lectores, dar entrevistas y aceptar invitaciones cuando, a veces, lo que me gustaría es quedarme en casa y seguir escribiendo.

¿Qué busca al escribir, cuál es su propósito?

Mi propósito es expresarme. También para entenderme. Escribo para mí. Recuerdo que hace unos meses estaba sufriendo tanto dolor que no podía escribir. Escribir era la herramienta que solía curarme. Quería escribir sobre lo que me estaba haciendo año, pero no pude. Fue difícil. Ahora sé que tenía que suceder así: escribir no es fácil porque te hace crecer.

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