Cómo salvar tus libros tras una inundación

  • Hay maneras de recuperar libros húmedos y mojados.
  • Hay que tener especial cuidado con los ilustrados.

Hombre leyendo bajo la lluvia.

Bien sea porque tu casa se ha visto afectada por una lluvia torrencial o bien sea porque se ha roto una tubería y todos tus libros se han mojado, lo cierto es que existe una solución para recuperar nuestra biblioteca y dejarla casi como nueva. Eso sí, es un trabajo delicado que tenemos que hacer poco a poco y que la Universidad de Austin ha resumido en un sencillo procedimiento que os resumimos aquí.

El primer consejo es que guardemos los libros en el congelador. Esta acción hace que el moho no pueda crecer y los deja tal cual los metemos, sin que se degraden más. De esta manera podemos trabajar con el resto de la casa, que es más que probable que necesite nuestra atención. En cuanto podemos, los libros estarán allí, esperándonos.

Si un libro está muy, muy mojado, no intentes abrirlo. Mantenlo cerrado y ponlo en equilibrio sobre la base para que escurra toda el agua que tenga. Poner algunas hojas de papel absorbente debajo es recomendable, igual que acercar un ventilador para que se vaya secando más deprisa.

Si un libro está sólo un poco mojado y húmedo, lo mejor es abrirlo con cuidado y poner una hoja de papel absorbente cada 20 páginas, aproximadamente. Hay que vigilarlo de vez en cuando e ir cambiando el absorbente con cuidado de no romper las páginas más mojadas.

Si el libro está casi seco, un buen truco es ponerle un poco de peso encima para que escurra todo el exceso de agua que todavía pueda contener. Ojo, no os paséis con el peso o pegaréis las páginas que estén húmedas. De nuevo, hay que buscar zonas bien ventiladas para hacer todo el proceso.

En el caso de que tengamos un libro con ilustraciones en papel cuché, u otro tipo de papel más acartonado, hay que tener especial cuidado, ya que es muy fácil que estas páginas se peguen y se rompan si no las separamos lo antes posible. A la hora de dejarlos secar, lo ideal es poner una hoja de papel encerado -como el papel de horno- entre ellas.

¿Cuándo se nos puede complicar más la recuperación? Si la inundación iba acompañada de barro. Es muy difícil sacar las manchas de las páginas embarradas, pero si le dedicas el tiempo suficiente, es posible que puedas salvar alguno de tus libros más queridos.

Vía: Chron

Alfredo Álamo


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(Valencia, 1975) escribe bordeando territorios fronterizos, entre sombras y engranajes, siempre en terreno de sueños que a veces se convierten en pesadillas. Actualmente es el Coordinador de la red social Lecturalia al mismo tiempo que sigue su carrera literaria.

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