5 hábitos que demuestran que eres un adicto a los libros

  • ¿Te gusta leer? ¿Mucho? Pero ¿cuánto?
  • Si cumples estos requisitos, eres un adicto a la lectura.

Chica joven leyendo un libro en el campo.

Una cosa es que te guste leer y otra que no puedas vivir sin tener un libro en las manos. A muchos nos parece impensable estar en un lugar sin poder leer un rato, ya que todo tiempo muerto es un rato que podíamos estar terminando ese libro que tenemos a medias. Si crees que eres un auténtico adicto a la literatura, seguro que cumples estos cinco puntos de los que os hablamos a continuación.

Has comprado el mismo libro más de una vez.

Sí, seguro que te pasa. A veces lo has hecho por puro completismo, ya que puede que tuvieras la edición de bolsillo, te gustara mucho y al final has escogido una edición mejor. O tal vez es que recibiera una nueva traducción, eso también suele pasar. Luego está mi favorito: compras tantos libros que al final no te acuerdas de si lo tienes o no, así que te lo compras. Total, si ya lo tienes, lo más seguro es que acabes regalando el nuevo.

De viaje, te importan más los libros que la maleta.

Aquí me siento muy identificado. Tienes un viaje por delante y tienes que prepararlo todo. En mi caso, la maleta se hace deprisa a base de vaqueros y camisetas. Pero luego llega el verdadero drama. ¿Cuánto va a durar el viaje? ¿Es en tren o en avión? ¿Noches de hotel? Desde la aparición del libro electrónico esto ha cambiado bastante, pero al final puedes acabar con un ereader y dos o tres libros en una bolsa. Sólo por si acaso.

Compras más libros de lo que deberías.

Lo normal sería ir comprando libros a medida que vas terminando los que tienes. Pero sabes que eso es imposible. Si ves un libro que te interesa, te lo vas a comprar. No puedes evitarlo, aunque sepas que no lo vas a leer hasta dentro de unos meses (o incluso años). Los japoneses tienes una palabra para esto: tsundoku.

Siempre tienes un libro a mano.

En casa no tienes problemas, aunque se nota que tienes libros en todas las habitaciones. El drama aparece cuando sales. Bien, es normal llevar el libro que te estás leyendo… y otro más por si te lo terminas antes de que puedas volver a casa. También vas sembrando libros en casa de tus padres, de tu pareja -si todavía no vivís juntos-, en la casa del pueblo… siempre tiene que haber algún libro disponible.

Lees varios libros a la vez.

Hay libros para leer en el transporte público. Para leer por las noches antes de ir a dormir. Para leer a media tarde, tomando un buen té. Para leer en vacaciones. Para leer en invierno, primavera, verano u otoño. Para leer los domingos por la mañana. El listado puede ser tan largo como quieras. Lo cierto es que un adicto a la lectura acaba siempre simultaneando libros y apurando el tiempo libre.

¿Qué os parece? ¿Os habéis visto reflejados en estos puntos? ¿Cuáles son vuestras manías personales con los libros que os hacen unos ávidos lectores? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Alfredo Álamo


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(Valencia, 1975) escribe bordeando territorios fronterizos, entre sombras y engranajes, siempre en terreno de sueños que a veces se convierten en pesadillas. Actualmente es el Coordinador de la red social Lecturalia al mismo tiempo que sigue su carrera literaria.

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